(Video) “Solo los hemos puesto en evidencia”: esto dijo el colectivo Guacamaya sobre el hackeo a Sedena

¿Cuándo realizaron la extracción y cuánto tiempo les tomó? ¿Qué responderían a las teorías de la conspiración? ¿Se imaginaban que causarían una crisis en México? Los ciberactivistas que extrajeron miles de documentos del Ejército responden estas y otras preguntas al sitio Loquesigue.tv

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso). – “Somos gente del común, nos hartamos de tanta cosa, nos unimos y aquí estamos, resistiendo”, afirman integrantes del colectivo Guacamaya, autores del hackeo a miles de documentos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), en una entrevista concedida al sitio Loquesigue.tv.

En un video en su canal de YouTube, Loquesigue.tv presenta las respuestas que el colectivo de hackers les dio respecto de quiénes son, cuál es su posición política y sobre la forma como llevaron a cabo la extracción de los documentos que han cimbrado la política en México, como ya lo habían hecho previamente en otros países.

En sus respuestas, los ciberactivistas responden también a las teorías de la conspiración que se han creado sobre si solo atacan a gobiernos de izquierda o si Estados Unidos es quien se beneficia de estas acciones: “Bajo este prisma no se puede concebir la óptica de que los hackeos son realizados por personas del común con miles de razones para hacerlo”.

A la pregunta de si imaginaron que la extracción de los correos podría crear una enorme crisis en México, el colectivo Guacamaya respondió: “La crisis será de esas cúpulas de poder: solo los hemos puesto en evidencia y está en las manos de los pueblos lo que podemos hacer con ella”.

Estas son las preguntas y las respuestas.

¿Cuándo realizaron la extracción y cuánto tiempo les tomó?

Mas o menos un mes, empezando a finales de agosto.

¿Había más entidades extrayendo información y los detectaron ustedes?

Sí, vimos a otros también descargando los correos a la vez que nosotras. También vimos “webshells” dejadas de otros hackers desde el 5 de julio que habrían explotado la misma vulnerabilidad antes de nosotras.

¿Cuál es su postura luego de los primeros reportajes publicados en México?

Cumplimos la tarea de seguir en resistencia, lucha y rebeldía frente al sistema opresor. Utilizamos esta herramienta para entrar en los sistemas y ver lo “interesante”: qué hay y qué es, dónde hay evidencias  de corrupción, la mentira, la hipocresía de gobiernos, estamentos y empresas.

Es deber, en esta tarea, mostrar, hacer público todas estas filtraciones para que los pueblos las vean más legibles, pues está claro que son nuestros cuerpos y la tierra las que vivimos a diario la consecuencia de esto. Sin embargo, verlo “documentado” es otra manera de enterarse.

Los gobiernos de turno pueden llamarse de izquierda pero si las instituciones que lo conforman siguen con sus mismas rutinas opresivas y corruptas.

Hemos visto algunos reportajes interesantes como:

  1. documentación de como el ejercito intentó obstruir la investigación de Ayotzinapa
  2. Un contrato para el sistema de espionaje “Pegasus”, usado para espiar a periodistas y opositores, con fecha después de que Sedena dijo que había dejado de usar Pegasus.
  3. documentación de como el Ejército no hace casi nada para combatir las violaciones y abusos sexuales dentro de sus rangos.

Aún así, para realmente investigar bien toda la filtración se va demorar muchos meses.

Existe una teoría de la conspiración acerca de que solo extrajeron información de países de izquierda. En Loquesigue hemos verificado que no es así. Sin embargo, ¿cuál es la postura de ustedes? ¿Qué responderían a esta teoría?

No ha sido un ataque a los países de izquierda, como venimos diciendo en diferentes entrevistas y en los comunicados. No nos interesa “las políticas institucionales ni sus líneas”.  Todo el sistema creado a base del despojo y saqueo de la Madre Tierra y de nuestros cuerpos, trabaja en pro de la producción para el beneficio del capitalismo.

Los sistemas políticos de los países están al servicio de las empresas que destruyen la tierra; para ello usan sus aliados: estamentos militares, policías represoras y todo esto, a su vez, está infestado de corrupción y crimen.

Entendemos con el desconcierto de verse “vulnerables”, tocados por el pueblo. Sus reacciones son de estupefacción al principio, luego cada cual mira cómo tergiversarlo y ponerlo en la mira para su propio interés, ser utilizado para hacer campañas, señalamientos entre ellos y así seguir con el juego de la politiquería de banquillo, barata (porque es comprable) y cobarde.

Bajo esta teoría se hace responsable a la CIA. Se supone que los hackeos favorecen a Estados Unidos. Esto bajo la deducción de que Rusia es enemiga de Estados Unidos.

El hackeo a la minera Fénix de la empresa Solway, algunos medios de Occidente lo llama “una mina rusa” porque quieren titulares de cómo los rusos son malos, pero lo cierto es que es una empresa suiza. El presidente y los directores son rusos, pero llevan décadas viviendo en Europa y Estados Unidos, y todo el capital e inversores de la empresa son de Europa o Estados, no de Rusia. Casi la totalidad de la producción de esa minera, se envía a una planta de Solway en Ucrania. En ese sentido, también se podría decir que es Rusia la que quiere hackear la minera que está abasteciendo a Ucrania de níquel.  Y es con este tipo de teoría de que solo hay interés y posibilidades en el hackeo de sectores que pertenecen a una corriente política especifica y de la “alta esfera”, espionajes y cosas raras inalcanzables.

Bajo este prisma no se puede concebir la óptica de que los hackeos son realizados por personas del común con miles de razones para hacerlo.

Por otro lado, el hackeo en Perú, fue algo muy evidente al menos para alguien que sepa un poco: que el ejército vigila a partidos de izquierda y solamente a los de izquierda.

En Chile también el hackeo de EMCO (Estado Mayor Conjunto de la Defensa) benefició al partido de “izquierda” en el poder, tanto que las teorías que vimos eran que habrían sido hackers venezolanos, iranís, o una filtración de la ministra “guacaMaya” Fernández.

Es sabido que el ejército es una institución que siempre ha asesinado, desaparecido, reprimido, torturado, etc. a personas de izquierda. Por lo tanto, es ilógico que un hackeo al ejercito represente un ataque a la izquierda. Más bien, se está desmantelando esta “labor” del ejército.

Las filtraciones a los sistemas de los estamentos armados no son un ataque al partido de turno que está en la presidencia. De hecho, una de las cúpulas de poder que se mantiene a pesar de cualquier partido que esté, es precisamente la militar. Son intocables y por eso hacen y deshacen como les da la gana.

Otro ejemplo fue en Colombia cuando se finalizó la filtración y se entregó a periodistas en el mes de mayo. Por esa fecha, Petro aun no había ganado las elecciones presidenciales, eso fue en junio. Lo descubierto en esta filtración se le achaca a tanta corrupción que viene de lo que ha sido Colombia hasta ahora: un narcoestado.

Por todo esto, reiteramos que los hackeos no se corresponden con favorecer o atacar a partidos políticos. Para nosotras todos son lo mismo, pues perpetúan la continuidad de extractivismo, el modelo mismo del sistema. Se dedican a depredar la vida.

Esta forma de lucha, como otra herramienta más, sirve para mostrar con evidencias toda esta corruptela. Esto es información para los pueblos y que los pueblos nos decidamos a cambiar de paradigma porque ya es hora. Se muere la tierra y nosotras con ella.

¿Cuando extrajeron la información se imaginaban que estos correos podrían crear una enorme crisis en México’

La crisis será de esas cúpulas de poder que quedan en evidencia. Los pueblos seguimos nuestro diario como si no hubiera pasado nada. Seguimos yendo a bailar, a tomar, a reír y a llorar. En crisis hemos vivido siempre bajo los yugos de esta gente que “ha gobernado” cuya realidad poco tiene que ver con nuestros verdaderos problemas: hambre, pobreza, feminicidios, epistemicidios, ecocidios… Solo los hemos puesto en evidencia y está en las manos de los pueblos lo que podemos hacer con ella. Esto nos recuerda una canción: “Como pintan la noticia cuando el pobre dice ‘no'”, ahí si se preocupan. El más mínimo movimiento de rebeldía causa una gran “crisis”, se ponen histéricos.

¿Se definen como ecoanarquistas? Si no, ¿cuál es su definición?

Como hemos dicho, somos gente del común. Nos hartamos de tanta cosa. Nos unimos y aquí estamos. Resistiendo como nuestrxs ancestrxs por que ellxs viven en nosotros. Occidente y su forma de depredar la vida nos metió en nuestras mentes a wetiko: su enfermedad mental que ha consumido muchas almas. Las categorías de ideologías occidentales, eso de “izquierda”, “derecha”, “anarquistas”, “promiscuos”, “locos”, “salvajes” son precisamente eso: etiquetas que no nos corresponden.

Nuestros pueblos en África, en Abya Yala y en Asia tenemos nuestros propios lenguajes. ¿Qué somos? Pues nuestra cosmovisión: Guacamayas, Pumas, Cóndores, Quetzales, Leones, Rinocerontes, Grullas, Ríos, Selvas, Montañas, Vida…

Es irrisorio pretender una definición de lo que es la vida. ¿Qué podemos decir? Que queremos al Norte Global fuera de nuestros territorios. Queremos recuperar nuestra autonomía como pueblos dignos. Estamos hartos de morir en el Mediterráneo, en la frontera de Estados Unidos, en las travesías a través de desiertos, en campos de concentración en Lesbos o de Hungría y todo porque el hermanito pequeño y blanco quiere tener un iPad, un carro Tesla, un poco de cocaína y, en fin, todo ese consumo desmesurado.

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