Venden en tianguis medicina controlada

Cd. de México (Reforma).- En tianguis de la Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara se ofrecen a plena luz del día medicamentos que requieren receta médica para su venta.

Entre los fármacos encontrados en recorridos realizados por Grupo REFORMA están antidepresivos, antibióticos y anticonvulsivos, los cuales deben almacenarse de manera adecuada, de lo contrario, pierden su efectividad o generan sustancias tóxicas.

En el tianguis “Las Torres”, en Iztapalapa, aún con el uniforme del hospital en la bolsa, mujeres llegan con medicamentos a los puestos para comercializarlos.

Entre las carpas, los vendedores no piden receta médica y tampoco los detiene que en las cajas de las medicinas se especifique que está prohibida su venta, porque pertenecen al Sector Salud.

En este tianguis es tan popular la venta de medicamentos controlados que incluso se anuncian con altavoces colocados en las antenas eléctricas, característica que le da el nombre al lugar.

A este mercado ubicado en Eje 6 Sur, en la Colonia Renovación, un cliente llegó a un puesto y al preguntar qué se podía tomar para el estrés e insomnio, el vendedor le “recetó” prabioquim, cuyo elemento activo es la prazosina, que tiene como efectos secundarios la dificultad para respirar, alteraciones en el ritmo cardiaco y dolor de pecho.

En el área metropolitana de Monterrey, a bajo costo, sin receta y sin respetar los protocolos de conservación exigidos por los laboratorios y, en ocasiones hasta en paquetes abiertos, estos fármacos circulan libremente.

“Traiga la lista de los medicamentos que ocupa, se los consigo y le hago precio”, prometió Ana, quien vende los fármacos a la vista de todos en el Mercado La Florida.

En la zona metropolitana de Guadalajara se detectó también la venta de medicinas controladas en los tianguis de Polanquito y El Colli.

“Si los medicamentos no se conservan adecuadamente pierden sus propiedades y, lejos de ayudar, perjudican.

Hay aparición de metabolitos tóxicos y una persona puede enfermar o morir a causa de una reacción alérgica o una complicación, todo por no tener un control adecuado”, comentó Raymundo Escutia Gutiérrez, académico adscrito al departamento de Farmacobiología del CUCEI, de la UdeG.

Roban a los hospitales y farmacias
En el tianguis “Las Torres”, ubicado en la Alcaldía Iztapalapa, de la Ciudad de México, es tan popular la venta de medicamentos, la mayoría controlados, que incluso se anuncian con altavoces.

En este mercado sobre ruedas, Grupo REFORMA halló, mediante un recorrido, 11 puntos con venta irregular de fármacos a lo largo de un kilómetro.

De acuerdo con los vendedores, los antidepresivos, los antibióticos y los destinados a tratar la diabetes son los más solicitados.

El metrotexato, que ha originado quejas por desabasto entre padres de niños con cáncer, también fue localizado en estos puestos.

Los precios por los fármacos son hasta 300 por ciento menores, con fechas de caducidad que se extienden a finales de este año o de 2023.

Algunos compradores refieren que acceden a la venta ilegal porque no hay disponibilidad en el sector salud o deben comprarlos, y ahí son más baratos.

Incluso, en este punto comercial se detectó la presencia de mujeres, quienes, todavía con el uniforme del hospital en la bolsa, arribaron al lugar para comercializar los productos.

Sin embargo, el robo hormiga dentro de los hospitales podría no ser la única manera en que los fármacos terminan en los tianguis de la capital del País.

Por ejemplo, en un operativo coordinado entre dependencias de seguridad pública de Hidalgo, se logró la aprehensión de un grupo delictivo procedente de la Ciudad de México, involucrado en el robo de medicamentos.

La madrugada del pasado martes, se registró un asalto en una farmacia ubicada en inmediaciones de la Feria de Pachuca, en donde los empleados fueron amagados y atados.

Trabajadores sometidos, refirieron que el grupo de personas que irrumpió en el local sustrajo una importante cantidad de medicamentos, pertenencias y dinero en efectivo, y posteriormente se retiró del lugar.

Las seis personas aprehendidas (cinco hombres y una mujer) dijeron ser originarias de la Alcaldía Tlalpan.

La mercancía robada fue recuperada por las instituciones de seguridad estatal y municipal, además de dos vehículos Volkswagen Vento, con placas de la Ciudad de México, entre otros objetos asegurados.

‘El Clonazepam se termina rápido’
En tianguis tapatíos se ofrecen medicamentos que requieren receta médica para su venta, constató Grupo REFORMA durante un recorrido por Guadalajara y Zapopan.

La venta irregular de fármacos se detectó en los mercados sobre ruedas de Polanquito y El Colli, donde se ofrecen antiepilépticos y medicinas especializadas para el tratamiento de la diabetes o la hipertensión.

De acuerdo con el artículo 226 de la Ley General de Salud, ningún medicamento, así sea de venta libre, puede comercializarse en puestos semifijos o ambulantes.

“No podrán venderse medicamentos u otros insumos para la salud en puestos semifijos, módulos móviles o ambulantes”, se lee en la legislación federal.

Esta prohibición también se incluye en las leyes estatales, así como en los reglamentos tanto de Guadalajara como de Zapopan.

En el tianguis de Polanquito, que se pone todos los sábados en la Calle Reyes Heroles, en Guadalajara, se instala un puesto donde hay desde aspirinas hasta medicamentos controlados, como el haloperidol.

Este fármaco es un antipsicótico que se utiliza para el control de alucinaciones causadas por esquizofrenia.

El haloperidol pertenece al grupo III de medicamentos que, señala la Ley General de Salud, sólo puede adquirirse con receta, la cual podrá surtirse hasta tres veces y luego retirarse. Cada vez que se abastece, se tiene que registrar en los libros de control de la farmacia.

Aunque no tienen a la vista el clonazepam, utilizado para controlar convulsiones, ataques de pánico y ansiedad, sí lo venden.

“Y se acaba rápido, pero sé a quien sí y a quién no, porque lo usan para drogarse”, dijo el señor que atiende el puesto.

‘Yo le consigo los medicamentos’
Medicamentos controlados, como antibióticos, fármacos para el corazón, tratamientos para el asma, entre muchos otros, son vendidos clandestinamente todos los días en pulgas y mercados rodantes del área metropolitana de Monterrey.

A bajo costo y sin receta, pero sin respetar los protocolos de conservación exigidos por los laboratorios y en ocasiones hasta en paquetes abiertos, estos medicamentos circulan sin impedimento amenazando la salud de la población.

Alicia, una vendedora de ropa usada en el Mercado Tlatelolco de la Colonia Unidad Modelo, al poniente de la ciudad, intercala su negocio con la venta de medicamentos.

“Usted dígame qué es lo que necesita y yo se lo consigo”, prometió a un reportero que se hizo pasar por cliente y compró Metformina y plumas de insulina.

“Le hago precio”, reiteró. “El atozet cuesta mil 900, ahí dice la caja, se lo dejo en 450, también el glucophage, se lo dejo en 200 pesos”.

Para constatar la venta clandestina se visitaron mercados de Monterrey, Apodaca, Guadalupe, San Nicolás, Santa Catarina y Escobedo.

Grupo REFORMA compró el equivalente a 5 mil 666.21 pesos en fármacos, según los precios marcados en las cajas, pero se gastó sólo 2 mil pesos, ya que los productos se venden a menor precio.

Los medicamentos se exhiben en mesas, a pesar de las altas temperaturas.

“Todos estos medicamentos requieren receta, supervisión médica, y que estén en condiciones de temperatura adecuados, no en un mercado”, explicó un médico internista consultado.

Las medicinas compradas, pese a sus malas condiciones de empaque, son originales, corroboraron especialistas, y tienen vigencia hasta finales del 2022 y del 2023.

Muchos de estos negocios reciclan medicamentos de familiares o personas que los ofrecen en redes sociales tras el fallecimiento de algún familiar.

En La Pulga Río, a su vez, aspirinas, paracetamol, diclofenaco y otros medicamentos son ocultos para su venta entre decenas de paquetes de dulces, perfumería y multivitamínicos.
De acuerdo con la Ley General de Salud federal, ningún medicamento puede comercializarse en puestos semifijos o ambulantes.

Además, los tres niveles de Gobierno están obligados a combatir la venta irregular de medicamentos.

Algunos medicamentos encontrados en los tianguis:
– Ampicilina
– Amoxicilina
– Azitromicina
– Captopril
– Haloperidol
– Metformina
– Venlafaxina
– Glibenclamida
– Duloxetina
– Levofloxacino
– Amlodipino
– Clindamicina

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