Vacunación infantil, clave contra Covid.- ‘Nature’

Cd. de México (Reforma).- Un reporte de la revista Nature señala que vacunar contra Covid-19 a la población infantil de entre 5 y 11 años no solo salvaría vidas sino que también marcaría una diferencia en el caso de que surgiera una nueva variante del virus.

El panel de asesores de la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés) de los Estados Unidos votó a favor de recomendar la aprobación de emergencia de la vacuna de Pfizer y BioNTech contra Covid-19 para los niños de 5 a 11 años.

El comité consultivo examinó los datos de un ensayo clínico en el que se probó una versión de baja dosis de la vacuna en niños de ese grupo de edad y votó casi de manera unánime a favor de que la FDA conceda la aprobación de emergencia de la inyección.

De acuerdo con la revista Nature, en previsión de que la FDA y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos den pronto el visto bueno a la vacuna, y de que la aplicación a los niños inicie en las próximas semanas, los investigadores se plantean ahora cómo la inmunización de los niños de 5 a 11 años, el grupo más numeroso en Estados Unidos que aún no pueden recibir la vacuna, cambiará el curso de la pandemia.

“Salvará vidas en ese grupo de edad”, afirma Emma McBryde, modeladora de enfermedades infecciosas del Instituto Australiano de Salud y Medicina Tropical de Townsville.

Pero también podría tener un impacto más amplio, dado que muchos niños estadounidenses de entre 5 y 11 años han vuelto a la escuela sin vacunar en los últimos meses, y el grupo representa ahora una parte importante de los nuevos casos de Covid-19, capaz de transmitir el coronavirus SARS-CoV-2 a otros.

“Por cada vida de un niño que se salve, es posible que se salven muchas, muchas más vidas de adultos”, afirma McBryde.

Los datos del ensayo clínico demuestran que la vacuna de Pfizer-BioNTech tiene una eficacia aproximada del 91 por ciento para prevenir la infección sintomática por el SARS-CoV-2 en niños de 5 a 11 años.

La vacuna probó también ser segura. Las vacunas basadas en el ARNm se han relacionado con un riesgo muy pequeño de miocarditis, una inflamación del músculo cardíaco, y de pericarditis, una inflamación del revestimiento que rodea el corazón, especialmente en hombres jóvenes.

Pero no hubo informes de ninguna de las dos afecciones en los niños de 5 a 11 años que participaron en el ensayo, lo cual es una señal muy alentadora, dice Andrew Pavia, jefe de la división de enfermedades infecciosas pediátricas de la University of Utah Health en Salt Lake City.

Más beneficios que riesgos
Antes de la reunión del panel consultivo, una revisión independiente de la FDA de los datos de Pfizer evaluó seis escenarios ficticios de Estados Unidos con diferentes niveles de virus en la comunidad, y encontró que, en su mayor parte, los beneficios de la vacuna “superan claramente los riesgos”.

Los funcionarios determinaron que, incluso si los niveles del virus fueran muy bajos en todo el país, los beneficios generales de la vacuna probablemente seguirían superando los riesgos potenciales de problemas cardíacos, porque estas afecciones suelen resolverse en unos pocos días después de la vacunación, a diferencia del Covid-19, que puede causar la muerte.

Aunque el SARS-CoV-2 no es tan letal en los más jóvenes como en los mayores, alrededor de 440 niños de entre 5 y 18 años han muerto de Covid-19 en Estados Unidos, frente a unos 724 mil en todos los grupos de edad, según los CDC, la combinación de la vuelta a las aulas de los niños y el aumento causado por la variante Delta, altamente transmisible, provocó un fuerte aumento de los casos pediátricos a partir de finales de julio.

De los 6.3 millones de niños estadounidenses que han dado positivo en las pruebas de Covid-19 desde que comenzó la pandemia, casi un tercio fueron diagnosticados en las 11 semanas que transcurrieron hasta el 21 de octubre, según un informe de la Academia Americana de Pediatría.

“Para mí, el impacto de Delta en los niños de este grupo de edad hace que el lado del riesgo de la ecuación sea muy convincente”, dice Pavia. “No creo que sea una decisión muy difícil aprobar la vacuna”.

Las infecciones por Covid-19 en los Estados Unidos han disminuido desde septiembre, tras el aumento de Delta. La mayoría de las predicciones basadas en modelos esperan que esa tendencia continúe hasta principios de 2022, independientemente de que la vacuna de Pfizer se autorice para los niños de 5 a 11 años.

Es decir, a menos que surja otra variante preocupante, dice Katriona Shea, ecóloga que sigue la pandemia en la Universidad Estatal de Pensilvania en University Park. “Si hay una nueva variante, es como una bofetada al sistema”.

Shea codirige el Centro de Modelización de Escenarios Covid-19, que en septiembre publicó su novena previsión de la trayectoria de la pandemia, teniendo en cuenta cómo una vacuna para niños de 5 a 11 años podría afectar a las nuevas infecciones y muertes en Estados Unidos.

La previsión, que promedia las predicciones de otros nueve equipos de modelización, muestra que, aunque las vacunas para los niños conducirían a un menor número de casos, “podría no suponer una gran diferencia a nivel de población si tenemos la suerte de quedarnos con la variante Delta”, afirma Shea.

Pero los datos muestran que, si surgiera una variante preocupante a mediados de noviembre, la inoculación de los niños podría marcar una diferencia significativa en el curso de la pandemia en Estados Unidos.

El reporte de Nature subraya que empezar a vacunar a niños entre 5 y 11 años en los Estados Unidos a principios de noviembre no solo reduciría el número de casos de Covid-19, sino que también tendría un gran impacto si surgiera una nueva variante de coronavirus más contagiosa, de acuerdo con una simulación de la pandemia.

De acuerdo con la revista también está por verse lo que puede significar a nivel mundial la autorización de una vacuna para los niños estadounidenses de 5 a 11 años. Casi 70 países han vacunado completamente a menos de una quinta parte de su población y probablemente no vacunarán a los niños más pequeños durante meses o incluso años. Pero algunos países, como Israel, están esperando a ver la decisión de los reguladores estadounidenses antes de aprobar sus propias vacunas.


La Casa Blanca dio a conocer la semana pasada un plan para distribuir las vacunas de dosis más bajas en las consultas de los pediatras, los hospitales y las farmacias.

Otros países, sin embargo, ya están vacunando a los niños menores de 12 años. Por ejemplo, Chile, China, Cuba y los Emiratos Árabes Unidos han comenzado a inocular a los niños con varias vacunas contra el Covid-19 en los últimos tres meses.

En los lugares en los que la población tiene una inmunidad natural muy baja al virus porque la transmisión en la comunidad se ha mantenido baja a lo largo de la pandemia, dice McBryde, la vacunación infantil será esencial.

Australia, por ejemplo, tiene previsto reabrir su frontera internacional en noviembre, permitiendo a los ciudadanos y residentes permanentes salir y entrar en el país si la tasa de vacunación en su estado de residencia ha alcanzado el 80 por ciento.

Esta medida “invitará al virus” a entrar en el país, afirma McBryde, por lo que será esencial “suavizar el aterrizaje” en la medida de lo posible, aumentando la inmunidad de la población al virus mediante la vacunación, lo que incluye a los niños. Las vacunas para niños menores de 12 años aún no se han presentado a los organismos reguladores de Australia para su aprobación.

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