Preocupa rezago en vacunas infantiles

Cd. de M√©xico (Reforma).- El √ļltimo caso de poliomielitis registrado en M√©xico, recuerda la doctora Almudena Laris Gonz√°lez, fue en 1990.

“Gracias a los enormes esfuerzos de vacunaci√≥n, llevamos pr√°cticamente m√°s de tres d√©cadas sin tener polio en el Pa√≠s”, resalta en entrevista telef√≥nica la especialista en pediatr√≠a e infectolog√≠a pedi√°trica, contrastando la presencia de esta enfermedad en regiones del mundo como Afganist√°n y Pakist√°n, o mucho m√°s cerca, como en Estados Unidos.

“Apenas el mes pasado se detect√≥ un caso de polio paral√≠tica en el estado de Nueva York en una persona no vacunada”, agrega la m√©dica adscrita al Departamento de Infectolog√≠a del Hospital Infantil de M√©xico “Federico G√≥mez”. “E inclusive en ese estado y tambi√©n en Londres se ha detectado el virus en las aguas residuales”.

La preocupación de que también en México pudiera resurgir la polio, que se tenía por erradicada tanto aquí como a lo largo del Continente, ha crecido entre los especialistas médicos a partir de la drástica caída en la cobertura de vacunación infantil de la que dan cuenta los datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut) 2021.

De acuerdo con lo que ésta reporta, la cobertura de aplicación de la vacuna Pentavalente -que además de poliomielitis, protege contra influenza B, difteria, tétanos y tosferinaРes de un 70.1 por ciento, cuando la recomendación de la Organización Mundial de la Salud es que alcance el 80 por ciento.

Lo m√°s alarmante es que no es la √ļnica vacuna cuyo porcentaje de aplicaci√≥n entre ni√Īos de 1 y 2 a√Īos est√° por debajo de lo necesario, lo cual expertos ya han calificado como un hecho escandaloso y nunca antes visto.

Tal es el caso de la BCG (o bacilo de Calmette-Guérin), la vacuna contra la tuberculosis, cuya cobertura en 2020 bajó hasta 86 por ciento, cuando en 2018 rondaba el 97.3. Mientras que la vacuna contra Hepatitis B apenas registra una cobertura del 56.7 por ciento, uno de los rezagos más importantes.

“Para cada vacuna, la cobertura est√° entre 56 y 86 por ciento, que definitivamente est√° muy lejos de lo que quisi√©ramos, que es que todas las vacunas tuvieran coberturas superiores al 90 o, idealmente, 95 por ciento”, sostiene Laris Gonz√°lez.

“Las bajas en las coberturas nos ponen en riesgo de un retroceso en materia de las enfermedades prevenibles por vacunaci√≥n que se hab√≠an logrado ya sea eliminar o por lo menos reducir de manera importante en el Pa√≠s”, a√Īade, poniendo como ejemplo la difteria o la meningitis por Haemophilus influenzae.

“Tenemos el riesgo de que estas enfermedades que ya no ve√≠amos, pues tristemente resurjan”.

Adem√°s, la Ensanut report√≥ que, al cierre de 2021, s√≥lo uno de cada tres ni√Īos mexicanos menores de 2 a√Īos ten√≠a su esquema b√°sico de seis vacunas -BCG, Pentavalente, Hepatitis B, Neumoc√≥cica, Rotavirus y Triple viral-.

“S√≥lo 27.5 por ciento de los ni√Īos de 1 a√Īo tienen una cartilla completa de seis vacunas”, remarca la infect√≥loga pediatra, a quien adem√°s inquieta la marcada diferencia en los niveles de cobertura entre la parte norte, acaso un poco mejores, y la sur-sureste del Pa√≠s.

“Tambi√©n esta heterogeneidad en las vacunas preocupa porque obviamente en las poblaciones m√°s vulnerables, m√°s desprotegidas, con menos cobertura de vacunaci√≥n, es donde es m√°s probable que puedan resurgir estas enfermedades”, advierte.

Y aunque la especialista identifica entre las causas de este panorama cuestiones como el irregular e insuficiente abasto de vacunas a nivel global, as√≠ como su pobre distribuci√≥n hasta el m√°s remoto rinc√≥n donde se necesiten, la pandemia es lo que habr√≠a venido a agudizar la tendencia a la baja que desde hace unos a√Īos padece no s√≥lo M√©xico sino toda Latinoam√©rica.

“Los servicios de salud tuvieron que enfocarse o redirigirse a la emergencia, y entonces se descuidaron ciertas actividades cotidianas que incluyen la vacunaci√≥n. Y tambi√©n, obviamente, las personas ten√≠an temor de llevar a sus hijos a un centro de salud o cualquier otro centro sanitario a recibir las vacunas; posiblemente no acud√≠an a recibir vacunas por el temor de contagiarse o de que sus hijos se contagiaran.

“Por eso ahora es un momento crucial para que todo eso que se perdi√≥ en los √ļltimos a√Īos se recupere, y de manera urgente”, exhorta la doctora.

Si bien organizaciones de la sociedad civil han demandado al Gobierno mexicano implementar un plan emergente que revierta este rezago, que cuente con recursos suficientes y etiquetados en el Presupuesto de Egresos de la Federaci√≥n del a√Īo pr√≥ximo (REFORMA 10/08/2022), Laris Gonz√°lez no cree que se trate precisamente de un problema de dinero.

“Por supuesto que se necesita tener un presupuesto que est√© destinado a la obtenci√≥n de vacunas; pero muchas veces la limitaci√≥n para la compra no es que no exista o no se dedique el dinero, sino a veces simplemente a nivel mundial se producen cierto n√ļmero de vacunas, y si las compras no se hacen de manera muy anticipada los pa√≠ses no alcanzan a acceder a esas dosis.

“Claro que se tiene que garantizar el presupuesto para eso, pero no es s√≥lo cuesti√≥n de dinero, sino de planear con mucha antelaci√≥n para poder conseguir la cantidad suficiente de estos biol√≥gicos”, pondera.

Al margen de las acciones necesarias en cuanto a pol√≠tica sanitaria, la especialista hace un llamado a los padres con ni√Īos cuyo esquema de vacunaci√≥n est√© retrasado a acudir a su unidad de salud correspondiente, sea IMSS, ISSSTE o alg√ļn otro servicio, o en su defecto al Centro de Salud m√°s cercano para ponerse al corriente.

“Pero la gran mayor√≠a de vacunas en el esquema, si el ni√Īo va atrasado aunque sea m√°s grande, s√≠ se deben aplicar”, concluye.

Estrategia contra el rezago

Para Laris González, algunas medidas para hacer frente al desplome en la vacunación infantil en México son:

Asegurar el abasto con adquisición anticipada y planeada de las vacunas para que no falte ninguno de los biológicos necesarios.

Distribución eficiente en todo el País.

Capacitación a todo el personal de salud sobre contraindicaciones reales, para evitar oportunidades perdidas de vacunación.

Campa√Īas de promoci√≥n de la salud para la poblaci√≥n general invit√°ndolos a acudir a vacunarse.

No depender de la vacunaci√≥n rutinaria, sino implementar campa√Īas para poner al corriente a ni√Īos que van retrasados en su esquema de vacunaci√≥n.

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