Mineros atrapados en Coahuila recuerdan el rescate de 33 mineros en Chile en 2010

EL UNIVERSAL.- Uno de los acontecimientos más famosos marcados en la historia de Chile fue el rescate de mineros en el desierto de Atacama, lugar donde cerca de 33 trabajadores que llevaban más de dos meses bajo tierra, fueron rescatados gracias a una proeza en la que participó la NASA.

El éxito de la operación que tuvo registro el 13 de octubre del 2010, evocó el accidente ocurrido este miércoles, en donde cerca de diez mineros mexicanos quedaron atrapados en un pozo de carbón, en la comunidad de la Villa de Agujita, en Sabinas, Coahuila, aunque hasta el momento se siguen desarrollando las labores de rescate.

Ante ello, el presidente Andrés Manuel López Obrador informó que el accidente ocurrió cuando los trabajadores, en el desarrollo de actividades de excavación, se toparon con un área contigua llena de agua, que al derrumbarse provocó una inundación, dejando atrapado a un grupo de mineros de la comunidad.

Hasta el momento tres mineros que lograron salir del fueron trasladados a una clínica del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), mientras que elementos de trabajos de rescate desplegaron el Plan DNIII-E en la zona del siniestro.
 

Siguen atrapados en pozo de carbón en Coahuila 10 mineros, 5 lograron salir: Proteccion Civil

La “Proeza de Atacama”

Hay pocos chilenos que no recuerden lo que estaban haciendo aquel 13 de octubre, cuando 33 mineros que llevaban enterrados más de dos meses a 700 metros de profundidad en una mina del norte de Chile fueron sacados de las entrañas de la tierra gracias a una épica proeza.

“Estábamos frente a una situación inédita. En desastres similares, se había optado por abandonar y ese era el gran temor que tenían las familias”, recordó René Aguilar, segundo al mando del rescate.

El desafío que tenían enfrente era descomunal: la única vía de acceso a la vieja mina San José, a 830 kilómetros al norte de Santiago, había sido bloqueada por una roca de 200 metros de alto.

El desplome ocurrió el 5 de agosto por una combinación de negligencias de la empresa dueña del yacimiento, que salió absuelta en el proceso, y a una falta de fiscalización de las autoridades de Chile.

“Esto se sabía desde hace mucho tiempo atrás. La mina crujía. Algunos decían que era porque se estaba acomodando y que nunca se iba a taponar el camino”, explicó Jorge Galleguillos, uno de “Los 33”.

Arrancó así la “Operación San Lorenzo” un plan para ensanchar el hueco de solo 20 centímetros, de tal modo que la “cápsula Fénix” pudiera traer uno a uno a los mineros al exterior. El primero en salir fue Florencio Ávalos, mientras que en último lugar lo hizo el jefe de turno, Luis Urzúa, que tardó solo ocho minutos en subir.

Fue así como el mundo recibió a los 33 mineros como héroes, quienes fueron invitados a programas de televisión y recorrieron distintos países contando su hazaña, pero con el tiempo el accidente “se faranduleó”.

Hasta el día de hoy la vida de los mineros es muy distinta: la gran mayoría no ha vuelto a trabajar y sobreviven gracias a una pensión estatal que ronda los 500 dólares al mes, la mitad de lo que cobraban en el yacimiento.

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