Día 18: Conquista el complicado mundo de los seguros de salud

NY TIMES.- Jerga, letra pequeña, cláusulas oscuras y otros recovecos que te ayudarán a comprender qué incluye —y qué no— tu plan de protección.

La verdad es que pocas personas entienden realmente los seguros de salud.

Si por primera vez dejarás de estar cubierto por la póliza de tus padres o estás comprando una nueva por primera vez en años (o navegando por un sitio de “intercambio” estatal o federal), es probable que sea confuso. Y no se trata sólo de la confusa terminología, que revisaremos. Tampoco se trata de la dificultad de averiguar a qué subsidios puedes optar en Estados Unidos si tienes unos ingresos relativamente bajos y buscas un plan a través de un mercado gubernamental o de las disposiciones de la Ley de Asistencia Asequible (aunque nuestros colegas han escrito varias guías que pueden ayudar).

El problema es que se trata de un ejercicio tanto de predicción de tus necesidades mensuales como de asegurarte de que tengas protección en el tipo de escenarios malos que poca gente quiere imaginar en detalle. (No des por sentado que puedes andar sin seguro médico porque eres joven. Las cosas pasan).

En primer lugar, las condiciones. La prima es lo que pagarás cada periodo de pago, mes o año para tener la póliza. El deducible o franquicia es el dinero que tienes que desembolsar antes de que entre en vigor la cobertura. Y puede haber copagos: 20 dólares por visita o por receta, por ejemplo.

Algunos médicos pueden no estar en la red de la compañía de seguros. Si conciertas citas con ellos, puede que tengas menos cobertura o ninguna. Y si sabes que vas a operarte, querrás comprobar la cobertura de hospitalización y asegurarte de que, por ejemplo, cualquier anestesista esté también en tu red.

Piense en los médicos que ya ves, o en los especialistas que te gustaría ver pronto. ¿Qué seguro aceptan y cuánto podría costarte si no están en tu red o no aceptan ningún seguro?

A continuación, haz una lista de otros gastos médicos. ¿Te ayuda la acupuntura? Si puedes elegir entre varios planes, comprueba si está cubierta. ¿Necesitas fisioterapia? Calcula tus gastos de bolsillo. ¿Buscas mejorar tu salud mental o deseas continuar con tu actual médico? La misma investigación es necesaria.

Todo sueena bastante desalentador. Si tienes un seguro a través de una empresa, al menos un colega debería ser lo suficientemente experto como para ayudarte a elegir. Los “navegadores” locales pueden ayudarte si estás comprando por tu cuenta.

Haz una lista de las preguntas que tienes sobre tu plan actual o sobre otro al que podrías cambiarte. Después, plantéasela a una persona que pueda ayudarte.

Comparte este artículo
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter

Sé el primero en comentar

Dejar un comentario

Tu dirección de correo no será publicada.


*


2 × one =