Descubren que un antidepresivo reduce el riesgo de hospitalización por Covid-19

ARISTEGUI NOTICIAS.- De acuerdo con un trabajo de investigación que apareció publicado el pasado miércoles 27 de octubre en la revista The Lancet, el antidepresivo fluvoxamina redujo considerablemente las hospitalizaciones.

A mediados de la semana pasada, algunos medios de comunicación de gran relevancia internacional como The Wall Street Journal y The Washington Post, dedicaron sus portadas a la noticia de que un antidepresivo llamado fluvoxamina, reduce significativamente la hospitalización por Covid-19.

El hecho resulta sumamente alentador porque la fluvoxamina –la cual es recetada a pacientes que padecen trastorno obsesivo compulsivo y depresión– se comercializa en varios países como México, donde no cuesta más de mil quinientos pesos una caja con treinta tabletas. Mientras que los tratamientos para la Covid basados, por ejemplo, en anticuerpos monoclonales pueden valer miles de pesos.

El trabajo de investigación que respalda los efectos beneficiosos de la fluvoxamina en la reducción de las hospitalizaciones por Covid está firmado por una veintena de científicos entre los que destacan el doctor Edward Mills, quien es profesor del departamento de Ciencias de la Salud de la Universidad MacMaster en Ontario, Canadá. El estudio apareció publicado el pasado miércoles veintisiete de octubre en la prestigiada revista The Lancet.

Desde enero de este año, Mills y sus colegas realizaron varios ensayos en los cuales pusieron en observación a casi diez mil pacientes en once localidades de Brasil que tenían Covid-19 y al menos un padecimiento que podía agravar aún más la enfermedad.

El doctor Edward Mills de la Universidad MacMaster de Ontario, Canadá. Imagen: MacMaster University.

Entre los padecimientos destacan la diabetes, la enfermedad cardiaca y la enfermedad pulmonar. La edad, por su parte, fue considerada también un factor importante para los ensayos porque ser mayor de cincuenta años predispone más a tener Covid grave.

Posteriormente, los investigadores administraron a la mitad de los pacientes cien miligramos de fluvoxamina dos veces al día durante diez días, mientras que la otra mitad recibió un placebo. Luego, compararon la tasa de hospitalización entre los dos grupos.

Todos los participantes en el estudio fueron adultos. Su edad promedio era de cincuenta años y casi el 58% fueron mujeres. Además, no se inscribieron a pacientes que habían sido previamente vacunados contra la enfermedad.

El resultado fue el siguiente: aquellos pacientes los cuales recibieron fluvoxamina tenían menos del 32% de posibilidades de ser hospitalizados que aquellos que recibieron solamente un placebo. Además, entre los pacientes que siguieron al pie de la letra las indicaciones de los médicos y de los científicos, y que además informaron que tomaron el fármaco o el placebo durante esos diez días, se encontró una diferencia aún mayor, una reducción del 66% en las hospitalizaciones y una reducción del 91% en las tasas de muerte.

Imagen: Shutterstock.

Aunque todavía no se sabe muy bien cuál es el mecanismo detrás de que ciertos antidepresivos puedan reducir el riesgo de muerte por Covid, algunas hipótesis apuntan a que éstos poseen un efecto antinflamatorio.

Al respecto, en febrero de este año entrevisté para Aristegui Noticias al psiquiatra e investigador francés Nicolas Hoertel, quien junto con sus colegas del Centro de Psiquiatría y Neurociencias de la Universidad de París-Descartes, publicaron un artículo en la revista Nature en el que dan cuenta de los efectos de ciertos antidepresivos, como la fluoxetina (conocida comercialmente como Prozac), en la reducción del riesgo de intubación y muerte por Covid.

Y una de las conclusiones a las que llegó Hoertel es que los antidepresivos –sobre todo aquellos basados en la inhibición selectiva de la recaptación de serotonina (ISRS)- tienden a reducir los niveles de las sustancias que generan inflamación en el organismo cuando el sistema inmunitario intenta protegerse de los ataques del SARS-CoV-2.

Y es que un exceso de inflamación debido a una respuesta inmunitaria muy alta y descontrolada, está asociado con el hecho de que se desencadene una tormenta de citocinas. Esta tormenta surge cuando el organismo libera al torrente sanguíneo, al campo de batalla en el que se enfrentará al virus, grandes cantidades de células protectoras (llamadas linfocitos), como los macrófagos, neutrófilos y mastocitos.

Imagen: Shutterstock.

Es normal que el organismo libere citocinas, sin embargo, lo que resulta anormal es cuando éstas son liberadas de manera excesiva ya que producen inflamación en órganos vitales tales como los pulmones, el corazón o el hígado. De ahí que la Covid-19 sea una enfermedad en la que predomine la inflamación y si esta última no es controlada puede acarrear la muerte.

Ahora bien: respecto a si la evidencia científica es contundente sobre los efectos beneficiosos de los antidepresivos para tratar la Covid-19, todo parece indicar que sí, aunque habría que ser un poco cautos ya que, como lo mencionó Nicolas Hoertel en aquella ocasión (aún no se había publicado la investigación en The Lancet), “hay que ser cuidadosos con respecto a que con estos experimentos se haya encontrado la cura definitiva para el coronavirus”. Tampoco descartó que exista “una gran probabilidad de que podríamos haber encontrado un tratamiento que prevendría la infección y quizá una cura”.

Por lo pronto, la esperanza para terminar con esta pandemia está puesta en las vacunas, las cuales han demostrado tener una gran efectividad a la hora de reducir las hospitalizaciones y la muerte. Sin embargo, no podemos dejar de lado la importancia de otros tratamientos que se sumen al arsenal ya existente como podrían ser los antidepresivos; o los tratamientos basados en anticuerpos monoclonales o los antivirales, como el Remdesivir, que han demostrado ser muy efectivos.

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