¿Cómo se originó la pandemia? Es hora de una nueva investigación por parte de la OMS

LA PANDEMIA es una tragedia mundial de salud que ha causado 3.1 millones de fallecimientos en poco más de un año. Sin embargo, no se sabe casi nada sobre cómo comenzó, y el primer intento de descubrir sus orígenes no llegó a ninguna parte. En las próximas semanas, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y los países miembros deberían unirse de nuevo y lanzar una investigación creíble para determinar cómo y dónde comenzó la pandemia.

(Washington Post).- Nadie debería subestimar la dificultad de la misión: podría tomar años. Pero comprender los orígenes de esta pandemia nos ayudará enormemente a prepararnos para otra.

La reciente investigación conjunta de la OMS y China encontró que la fuente más probable del coronavirus había sido un contagio zoonótico directo o indirecto a seres humanos. Sin embargo, la misión informó que se recolectaron más de 80,000 muestras de vida silvestre, ganado y aves de corral de todas las provincias de China, y ninguna dio positivo al virus antes o después del brote. El equipo de investigación dijo que la vía menos probable era una fuga involuntaria de un laboratorio en Wuhan, ciudad donde estalló el brote por primera vez. La hipótesis de la fuga no fue investigada, aunque se sabe que el Instituto de Virología de Wuhan estuvo realizando experimentos riesgosos de “ganancia de función” en coronavirus de murciélago, lo que implica modificar genomas virales para darles nuevas propiedades, incluida la capacidad de infectar células pulmonares de ratones de laboratorio que habían sido modificadas genéticamente para responder del mismo modo que las células respiratorias humanas.

China ha negado enérgicamente que se haya producido una fuga en el laboratorio, ha llamado a la teoría “una farsa”, y ha señalado como responsable el envasado de alimentos congelados provenientes del extranjero. Le guste o no a China, una investigación seria debe incluir el contagio zoonótico, la posibilidad de una fuga de laboratorio y cualquier otra posibilidad respaldada por pruebas.

En una carta abierta publicada el viernes 30 de abril, un grupo de científicos solicitó de manera acertada una “investigación científica y forense integral de todos los posibles orígenes” del virus, y proporcionó una serie de preguntas sin responder sobre el laboratorio y su trabajo. Algunas de esas interrogantes son referentes al misterio de una enfermedad que afectó a seis hombres en Mojiang, en la provincia de Yunnan, en 2012. Tres de ellos murieron tras limpiar guano de murciélago en una mina abandonada. “Hasta el día de hoy, todos los coronavirus más íntimamente vinculados con el SARS-CoV-2 provienen de esa mina de Mojiang”, aseguran los científicos. Sin embargo, el instituto de Wuhan, que recolectó muestras del lugar, ha ocultado su investigación en la ofuscación y el secreto. The Wall Street Journal informó el martes 27 de abril que Estados Unidos y otras naciones están redactando recomendaciones a la OMS para una amplia segunda fase de investigación.

El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha declarado que es necesaria una segunda fase de investigación, y que ninguna teoría está descartada. La OMS es una organización de la Organización de las Naciones Unidas conformada por miembros, por lo que carece de poderes reguladores unilaterales. Sin embargo, no hay nada más importante que una segunda fase de investigación creíble. Los estados miembros de la OMS, que se reunirán a finales de mayo en la Asamblea Mundial de la Salud, deben insistir en el lanzamiento de una investigación de largo alcance con el personal adecuado y una amplia autorización para ir a donde sea que conduzcan las pruebas. Quizá los orígenes del virus sean difíciles de localizar, pero no debería ser por falta de esfuerzo.

Comparte este artículo
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter

Sé el primero en comentar

Dejar un comentario

Tu dirección de correo no será publicada.


*


fourteen − 4 =