Cebolla y papa pegan al bolsillo; se encarecen más de 70%

REFORMA.- México continúa enfrentando una tasa de inflación general no vista en más de 21 años y durante septiembre algunos productos se llegaron a encarecer hasta más de 70 por ciento anual, limitando el gasto de los consumidores.

Ni llorar es bueno

La cebolla se encareció 76.05 por ciento a tasa anual durante septiembre, con lo que ligó 10 meses consecutivos al alza. En lo que va del año, acumula un inflación de 49.25 por ciento.

La papa y otros tubérculos llegaron a cinco meses con una inflación a doble dígito luego de que en septiembre aumentaron 75.47 por ciento anual. En el acumulado de los primeros nueve meses, su inflación fue de 77.58 por ciento.

Un producto que ha ‘amargado’ al bolsillo de los consumidores es la naranja, pues al cierre del tercer trimestre acumula una inflación de 98.83 por ciento. Sólo en septiembre, se encareció 52.81 por ciento anual.

¿Huevos de desayuno?

Quien anda imparable es el huevo -alimento básico para iniciar el día-, pues en septiembre llegó a tres meses consecutivos con una inflación por encima de 30 por ciento anual.

De acuerdo con la Asociación Nacional de Avicultura de México, el consumo per cápita del País fue de 23 kilos en 2021, con lo que se posicionó como el principal consumidor a nivel mundial.

Tacos y tortas más caras

Debido a los choques de oferta y demanda, además de la escasez de granos y semillas, las tortillas de maíz y el pan blanco mantienen una marcada tendencia al alza en su precio.

Las tortillas se encarecieron 15.42 por ciento anual en septiembre, y llegaron a 16 meses con una tasa de inflación de doble dígito, mientras que el pan blanco aumentó 30.61 por ciento anual, su quinto mes consecutivo con una inflación mayor a 20 por ciento.

Inflación subyacente imparable

Mientras la tasa de inflación general anual fue de 8.70 por ciento anual, las tasa del índice subyacente anotó un aumento de 8.28 por ciento en septiembre, su cifras más elevada en 22 años.

El índice subyacente es considerado un mejor parámetro para medir la trayectoria de los precios al excluir de su medición a aquellos productos muy volátiles -como el combustible o los agropecuarios-, por lo que determina el rumbo de la inflación en el mediano y largo plazo.

En septiembre, la inflación subyacente acumuló 22 meses consecutivos con incrementos a tasa anual.

Que el índice subyacente no ceda terreno significa que la inflación aún no alcanza su punto máximo, por lo que el aumento de precios en diversos productos se mantendrá, sobre todo en las mercancías de alimentos procesados.

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