Alivio en costo de la canasta alimentaria

EXCÉLSIOR: El presupuesto para adquirir los 33 productos considerados mínimos indispensables en la dieta de las familias por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social se redujo 1.5% en el tercer mes de 2022, rompiendo 14 meses de alzas.

De acuerdo con el levantamiento de precios que mes a mes realiza Excélsior, en febrero se necesitaron mil 997 pesos con 10 centavos para adquirir la canasta alimentaria, cantidad que disminuyó a mil 966 pesos con 90 centavos un mes después.

El producto que reportó una mayor disminución en mercados y tiendas de autoservicio en el último mes fue la papa, cuyo kilo de pasó de 34.9 pesos el 28 de febrero a 23.9 pesos ayer, lo que representó una reducción de 31.5%, le siguió el frijol (-22.3%), el chile cuaresmeño (-19.0%) y el arroz (-18.7 por ciento).

Sin embargo, siguió el encarecimiento en otros productos de primera necesidad como el jitomate que transitó de 22.9 pesos el 28 de febrero a 29.9 pesos, lo que significó un alza de 30.6%. Le siguió la pechuga de pollo (+12.2%), la sopa de pasta (+11.3%), el pollo entero o en piezas (+8.3%); así como la leche entera de vaca (+6.4%), el huevo (+5.3%) y los refrescos (+2.3%).

UN LIGERO OPTIMISMO

Héctor Tejada, presidente de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco-Servytur), consideró que, aunque la reducción de precios de la canasta alimentaria durante marzo fue mínima, constituye una señal de que la inflación comienza a controlarse.

Durante la primera quincena del tercer mes del año, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) desaceleró 0.43% respecto a la quincena anterior, y con ello, la inflación anual se ubicó en 7.29%, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Con este nivel estuvo por debajo de 7.34% registrado en la segunda mitad de febrero y se mantuvo lejos del rango objetivo del Banco de México (Banxico), ubicado en 3.00% +/- un punto porcentual.

Los comerciantes han tratado de ser muy prudentes con los precios porque la demanda ha disminuido”, indicó Tejada.

Las familias mexicanas han optado por cambiar sus hábitos alimenticios, como sustituir la carne roja por blanca, incrementar la ingesta de verduras, e incluso optar por proteínas vegetales como lentejas, habas, garbanzo, entre otras.

Ya ni para comer pollo alcanza”, coinciden las amas de casa que este mes se han enfrentado a la comercialización del kilogramo de pechuga en 110 pesos en promedio. “Comer carne ya es prácticamente imposible, pues los bistecs están en casi 200 pesos el kilo, y ahora hasta el pollo, que normalmente es lo más barato, está en más de 100 pesos”, dijo Adalbertha Hernández, madre de familia.

Sonia González, jefa de familia, consideró que el precio actual de la canasta básica de alimentos ha obligado a cambiar los hábitos de consumo. “Para poder comer carne ha sido necesario consumir marcas libres en productos para la higiene personal y la limpieza de la casa”.

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