AIFA: despegue lento ¿y sin rumbo?

REFORMA.- A poco más de un mes de la algarabía y expectativas por la inauguración del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), sus instalaciones lucen hoy prácticamente vacías.

Para el analista aéreo, Juan Antonio José, ningún aeropuerto nació con tan mala fama y publicidad negativa como lo hizo el AIFA. Y es que para su edificación, el Presidente Andrés Manuel López Obrador tomó la decisión de cancelar el Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAIM).

De acuerdo con diversos especialistas, para que el AIFA cumpla su objetivo de ayudar a descongestionar el AICM, tendría que absorber 30 por ciento de las operaciones que se realizan en el aeropuerto capitalino.

Sólo en enero pasado el AICM, por ejemplo, realizó 28 mil 778 vuelos (llegadas y salidas) y movilizó a 3 millones 249 mil 487 pasajeros nacionales e internacionales. Es decir, cada día realizó, en promedio, 928 vuelos y trasladó a 104 mil 882 pasajeros.

Actualmente, en el AIFA se realizan 12 vuelos diarios en promedio. Viva Aerobús, por ejemplo, efectúa vuelos a Guadalajara y Monterrey, es decir, 4 vuelos sencillos por día en aviones A320 con capacidad de 186 pasajeros cada uno. Es el mismo caso para Volaris, pero con vuelos a Tijuana y Cancún.

Mientras que Aeroméxico realiza 4 vuelos diarios sencillos, en aviones Embraer con capacidad de 99 asientos cada uno a Villahermosa y Mérida, y ofrece cuatro frecuencias semanales a Puerto Vallarta.

Si se sumaran los vuelos y se contemplara que estos fueran llenos, en un mes de operación en el AIFA se efectuarían en promedio 376 vuelos y se movilizarían 58 mil 140 pasajeros.

El número de pasajeros que trasladó el AIFA en un mes sería similar al que realizaron puertos aéreos como el de Puebla (57 mil 634 pasajeros) y Puerto Escondido (59 mil 819 pasajeros) de la red de Aeropuertos y Servicios Auxiliares (ASA) en marzo pasado.

O bien al movimiento de pasajeros que tuvo el aeropuerto de Torreón en el tercer mes del año (54 mil 135 pasajeros) de grupo Aeroportuario del Centro Norte (OMA).

Los vuelos desde el recién inaugurado aeropuerto han salido semivacíos. Volaris y Aeroméxico por el momento se han rehusado a decir el factor de ocupación en el que van sus vuelos.

Mientras que Viva Aerobus, en la primera semana de operación, aseguró que sus vuelos desde y hacia Guadalajara en el AIFA contaban con un factor de ocupación de entre 50 y 56 por ciento y de entre 72 al 96 por ciento a Monterrey.

Isidoro Pastor Román, director general del aeropuerto, durante la inauguración del AIFA aseguró que éste daría servicio a 20 millones de pasajeros al año, cifra que se duplicará para la segunda etapa y llegará a los 90 millones de pasajeros en una tercera fase.

Para los especialistas, uno de los grandes retos que enfrenta el AIFA es que se termine por completo, ya que aún carece de servicios básicos y enfrenta complejidades en la conectividad terrestre y de seguridad en sus inmediaciones.

Carlos Torres, también analista aéreo, indica que a un mes de la inauguración dicho puerto aéreo no tiene avances significativos y, por el contrario, la nueva terminal aérea enfrenta retos en el desarrollo y construcción de las vías de conexión y acceso.

“El tema de la conectividad terrestre sigue estando pendiente para que los usuarios puedan llegar con mayor facilidad a él y que con ello obtenga mayor atractivo volar desde este punto del País”, enfatiza.

Entre las conexiones terrestres que se contemplaron para acceder a dicho aeropuerto, de acuerdo con el Gobierno federal, están la construcción del distribuidor de acceso principal al aeropuerto, la Autopista Siervo de la Nación, la Autopista Toluca-Naucalpan, el Macrolibramiento Mexiquense, entre otros.

Otros de los grandes pendientes en materia de conectividad es la conexión con el Tren Suburbano. Los usuarios tendrán que esperar año y medio para poder llegar por tren, pues será hasta septiembre de 2023 cuando inicie operaciones.

En diciembre pasado, Construcciones y Auxiliares de Ferrocarriles (CAF), explicó que dicho tren realizará un recorrido total de 42 kilómetros. Asimismo, reconoció que para culminar su construcción, presenta problemas con el derecho de vía en tramos como el de Lechería, en Tultitlán.

Mientras tanto, los usuarios tendrán que hacer trayectos que van de los 30 minutos a las 3 horas para llegar en automóvil al aeropuerto, dependiendo del tráfico y la ruta que elijan.

Además, deben esperar a que aplicaciones como Uber ofrezcan servicio para poder trasladarse por ese medio.

Asimismo, Torres explica que otro de los retos que se tiene en el mediano plazo es que la Administración Federal de Aviación (FAA, por su sigla en inglés) de Estados Unidos regrese a México la Categoría 1 del Programa de Evaluación de Seguridad Operacional de la Aviación Internacional (IASA).

“Quizá una vez que nuestro País pueda regresar a Categoría 1, aerolíneas de bajo costo de Estados Unidos pudieran mostrar interés para volar desde este puerto aéreo y así elevar su demanda. Aunque, algunas otras ya han manifestado que no planean por ahora tener operaciones desde ahí, como Viva Air y Qatar Airways”, comenta.

Para Juan Antonio José, a un mes de iniciar operaciones, el AIFA está operando en condiciones marginales, dado que estás no vienen acompañadas de una oferta de servicios aeroportuarios adecuadas para un puerto aéreo.

“Las aerolíneas están enfrentando la realidad dado que no hay la demanda que estaban contemplando tener, por lo que éste ha tenido un despegue lento. Una de las razones por las cuales para los pasajeros no está siendo atractivo volar desde el AIFA es la falta de oferta de vuelos que tiene, pues son limitados y estos lo que buscan son mayores opciones para volar”, dice.

“Operativamente ha funcionado bien, no se han reportado cancelaciones, o grandes demoras, incidentes. Sus vuelos ahí van funcionando, pero sin mucha demanda”.

Además, critica que apenas se estén licitando servicios complementarios para su operación como servicios de internet, telefonía pública y equipo de cómputo.

En el primer caso, por ejemplo, se tiene previsto un presupuesto de entre un millón 185 mil pesos a 2 millones 963 mil pesos, capaz de ofrecer servicio a 6 mil usuarios y 600 estaciones de trabajos permanentes, puestos comerciales y operadores.

Referente a la telefonía, se contemplan 120 canales unitarios y 100 números directos entrantes para las diferentes áreas operativas y de atención a los pasajeros (que puedan hacer y recibir llamadas nacionales, de larga distancia y celular).

En cuanto a la licitación de arrendamiento de equipo de cómputo personal y periféricos sin opción a compra, el AIFA prevé rentar entre 208 y 520 computadoras de escritorio, así como una cantidad similar de equipos no break.

Gabriel Rojas, Socio-Director JJ & GR ABG Consulting, indica que el éxito del AIFA dependerá en gran medida de las estrategias del Gobierno federal y de todos los actores de la industria de la aviación, sin embargo, destaca que uno de sus grandes retos es la falta de estrategias y un análisis de la demanda previo a su inauguración.

“Por intereses políticos y económicos se inauguró el AIFA. Desafortunadamente se hizo sin un modelo de gobernabilidad, en donde se estableciera el riesgo, el cumplimiento y gestión de continuidad del negocio, regulaciones, entre otros”, dice.

Recuerda que con base a este tipo de análisis se determina, por ejemplo, el factor de ocupación de las aerolíneas y la demanda que se tendría, “pero no hay un plan estratégico, y por ahora no se ve la viabilidad operacional ni financiera para las empresas que operan desde ahí”.

“Lo más importante no es la infraestructura como tal, esa ya existe, ya está hecha, hay que saberla utilizar, pero eso depende de que el Gobierno y la industria trabajen conjuntamente para no tener pérdidas financieras y se puedan tener las ganancias y utilidades que se esperan dejando de lado el conflicto político y social”, puntualiza.

Ante la poca demanda y la expectativa que ha causado dicho aeropuerto, capitalinos y habitantes cercanos a las obras han acudido a él en Semana Santa para realizar paseos turísticos y visitar el Museo del Mamut, por ejemplo, pero no para volar.

Mientras tanto, a lo lejos aún se puede observar a obreros trabajando en las obras pendientes.

“Es desproporcionado el gasto que se hizo y que se está haciendo para mantener la operación del AIFA, un aeropuerto que está demostrando que no tiene la demanda para justificar su inversión. Al País le está costando mucho dinero cada pasajero y cada operación que se realiza desde él”, dice Juan Antonio José.

“El principal reto es su competitividad comercial: tener condiciones para atraer tráfico. Y concluir todos los procesos administrativos y licitaciones que tiene pendientes”, puntualiza.

De acuerdo con la Secretaría de la Defensa Nacional, el AIFA tendrá un costo de 74 mil 535 millones de pesos. Hasta el 15 de marzo, se habían ejercido 61 mil 739 mil 767 millones de pesos y se han generado alrededor de 162 mil empleos.

EN EL HORIZONTE

El AIFA tendrá:

-19.5 millones de pasajeros al año, su capacidad para la primera etapa.

-470 mil toneladas anuales, capacidad de carga en una primera fase.

-2 pistas para aviación comercial, cada una con 4 mil 500 metros de longitud por 45 de ancho.

-1, 600 metros de separación entre pistas, que serán construidas de concreto hidráulico de alta resistencia.

-34 estudios fueron realizados formalmente para determinar la factibilidad económica, técnica, ambiental y arqueológica, entre otros.

-384,128.16 metros cuadrados es su superficie, con una fachada de 1,000 metros lineales.

-88 metros es la altura de la torre de control del AIFA, que cuenta con un sistema de aproximación ILS CAT III que hace posibles despegues y aterrizajes simultáneos en todas las pistas.

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