Ahorcan extorsiones regiones y sectores

Cd. de México (Reforma).- Ante la inacción de las autoridades, las extorsiones del crimen están imparables en el País e igual afectan a empresarios y comerciantes, que a transportistas, agricultores y hasta ambulantes.

Vendedores de un tianguis de Celaya, Guanajuato, que aglutina 350 puestos, tienen que pagar de 5 mil a 8 mil pesos mensuales a los criminales para que los dejen trabajar.

“No hay salida, si no pagas te mueres”, dijo un comerciante que pidió el anonimato.

En el Estado de México, conductores de diferentes rutas en Ecatepec, Coacalco, Naucalpan, Tecámac y Neza ventilaron que pagan a grupos delictivos entre 50 a 200 pesos diarios por unidad.

Si no cooperas, dijo un chofer, te amenazan con quemar las unidades o matar a los trabajadores de la ruta.

En el barrio de Tepito, en la Ciudad de México, los ambulantes pagan una cuota de 50 pesos diarios por metro cuadrado.

Aguacateros y limoneros de la región de Tierra Caliente de Michoacán revelaron que les piden de 500 a 5 mil pesos, dependiendo del volumen de sus cargas- por dejarlos comercializar sus productos desde Tepalcatepec, Aguililla, Buenavista y Apatzingán.

En la Sierra Gorda de Querétaro, organizaciones criminales piden a constructores montos que van de los 50 mil a los 200 mil pesos para permitir el desarrollo de obras, según fuentes de la delegación de la Coparmex.

En tanto, en la Central de Abastos de Oaxaca los locatarios pagan mil 500 pesos al mes, mientras que a transportistas poblanos les cobran de 200 a 500 pesos al día por entrar al municipio de San Martín Texmelucan.

El Cártel Independiente de Acapulco y “Los Rusos” exigen a taxistas del puerto guerrerense entre 100 y 200 pesos a la semana, mientras que empresarios y comerciantes del puerto deben pagar de mil a 3 mil pesos, dependiendo del giro comercial.

Según cifras de las Fiscalías estatales, de enero a mayo pasado aumentaron 28 por ciento las víctimas de extorsión en el País, comparado con el mismo periodo de 2021.

La Canaco-Servytur reportó que de octubre a diciembre del año pasado, 9.5 por ciento de los comerciantes declaró haber sido víctima de extorsión o cobro de piso, en tanto que de enero a marzo de 2022 fueron el 11.9 por ciento.

La semana pasada, el Presidente Andrés Manuel López Obrador admitió que el fenómeno de la extorsión no sólo está creciendo en México, sino que también está ocasionado violencia por el cobro de cuotas o “moches”.

Para María Elena Morera, de Causa en Común, es cínica la forma en que los delincuentes cobran las extorsiones, y dijo que obedece a la falta de seguridad por parte de las autoridades.

‘Dicen que los policías están con Los Rojos’
Luis Alberto es dueño de un botanero en Morelos. Vende caguamas y cubetas de cerveza, acompañadas de quesadillas, tostadas, tacos dorados y cuando se puede, mariscos.

Su negocio se ubica rumbo a la zona de balnearios hacia Tequesquitengo, donde otros lucen cerrados o violentados por no pagar el cobro de piso.

Luis Alberto sabe el nombre y el apodo de quien le exige el pago ilícito, pero prefiere no mencionarlo.

“Dice que es de (la organización criminal de) Los Rojos y cuando pide cervezas alega que los policías del estado están con ellos, que más vale que no denunciemos o ya sea que nos quemen el negocio o nos hagan daño a nosotros”, lamentó.

“Que según ellos nos traen clientes a través de los taxis que son parte de su organización, mismos que reparten drogas y traen chicas para su prostitución a diversos bares en las noches”, añadió.

“La Policía estatal pasa, hace sus recorridos sobre la carretera y no se para ni para las broncas”, reprochó.

Los afectados han enviado decenas de denuncias al Gobierno estatal, encabezado por Cuauhtémoc Blanco.

“No hemos tenido respuesta, dejamos nuestros correos electrónicos y números de teléfono, pero no hay respuesta, por eso si creemos que los policías sean parte de la extorsión”, afirmó.

‘Exigen 2 mil pesos para no quemarnos’
En la zona de palapas de Las Barillas, en Coatzacoalcos, Veracruz, también se cobra piso.

Agustín y su esposa laboran hasta 14 horas, entre la compra de jaiba, camarón y mojarra en el mercado del puerto, la instalación del establecimiento y la venta al público, principalmente prestadores de servicios o petroleros.

“Todo es gasto diario, la gasolina del carrito, ya todo destartalado, y ala madre, todavía ponerle 500 (pesos) a estos cabrones ¿de dónde sacamos pues?”, se queja.

Agustín dice que un tal “Pantera” le manda a decir con un hombre que pague 500 pesos cada fin de semana.

“Baja dizque empistolado el güey, hasta en bermudas y playera, para según no despertar sospechas, luego trae hasta niños y mujeres en el auto, y tira droga al mismo tiempo, nos cobra esa madre de piso y tira droga”, comenta.

El comerciante indica que el sujeto que manda a pedir el cobro de piso está físicamente en Huimanguillo y que tiene una red de extorsión en todo el estado.

“Que ya llegaron los del Cártel de Jalisco, los Pelones, cuanta madre, pero mire, mi sobrino murió en el (bar) Caballo Blanco, la matazón ahí de 28 personas, y que fue por no pagar piso. Dios me lo tenga en su gloria, pero uno qué va a jugar con eso, pinches 500 pesos, nos quitan a mi familia, son 2 mil mensuales, sólo para no quemarnos vivos, puues se los damos, y las autoridades lo saben”, afirma.

‘Si no pagan les quitan el producto o golpean’
En la capital de Oaxaca, la extorsión se enfoca en la Central de Abasto, ubicada en la periferia de la ciudad.

Abraham, un vendedor de hortalizas, no es la única víctima.

“Aquí la mayoría pagamos piso, al que según es jefe de la plaza, que dice ser de La Familia Michoacana, el de Jalisco Nueva Generación y hasta de Sinaloa, se aparecen y van con determinados comerciantes para cobrar seguridad, para evitar asaltos, dicen”, narró el comerciante.

“Me piden mil 500 mensuales, por la venta de tomate, jitomate, y algunas hortalizas.

Si ven que meto más producto, le suman más a la extorsión, por eso mando a mi familia a vender en bolsitas al centro o a las colonias”, añadió.

Abraham aseguró que los polleros, carniceros y abarroteros pagan entre mil 500 y hasta 3 mil pesos.

“También los transportistas, los que vienen a dejar el producto desde la costa, Veracruz o la CDMX pagan cuotas para entrar, para dejar su producto, de lo contrario les quitan la mercancía o los golpean”, dijo el hombre.

Las denuncias, explicó, de poco sirven, pues han sabido de autoridades coludidas con el crimen.

“También han sido asesinados algunos comerciantes y transportistas, elementos de seguridad privada que han tratado de evitar extorsiones a sus empresas, esto no se frena”, lamentó.

‘Me pidieron $500 para dejarme en paz’
En comunidades del Municipio de San Martín Texmelucan, Puebla, prevalece la extorsión a pequeños comerciantes y transportistas, en un entorno de violencia desatado por bandas locales.

En Santa María Moyotzingo un grupo reclama “cuotas” a los repartidores para permitirles el acceso a cambio de que no sean asaltados y pierdan los productos y, en algunos casos, hasta la unidad.

“No sé si a todos, pero a mi me pidieron 500 pesos, que con eso ya me dejaban en paz todo el mes; te dicen que tienen formas de revisar que no pagaste y entonces van sobre ti”, contó un hombre que distribuye refrescos.

Moyotizingo es identificada como una de las localidades de mayor violencia en Puebla. En 45 días se reportaron al menos tres enfrentamientos entre grupos locales y un ajuste de cuentas, con cuatro víctimas mortales.

También extorsionan a transportistas de pasajeros, aunque es menos frecuente.

Mientras tanto, en Santa Ana Xalmimilulco, son los comerciantes los más afectados.

Testimonios refieren que hombres pasan por una “cooperación” que puede ser de 500 a mil pesos, según el tamaño del local, aunque no con una periodicidad específica.

Padecen extorsión de falsas cámaras
Empresarios queretanos son víctimas de una nueva modalidad de extorsión. Según Fabián Camacho, presidente de la Cámara de Comercio Servicios y Turismo de Querétaro (Canaco), supuestos representantes de cámaras empresariales acuden a pequeños negocios para exigirles pago a cambio de una “afiliación” a grandes organismos.

“Las personas que acuden a los comercios amenazan con cerrar los negocios si se niegan a dar el pago. En Canaco hemos recibido al menos 71 denuncias que ya fueron escaladas a las autoridades estatales. Sin embargo, se estima que miles de negocios fueron visitados por estas personas, pero no fueron denunciados”.

“La afiliación es un ejercicio voluntario, hay que tener precaución por estas personas que se acercan diciendo que son afiladores de cámaras empresariales, no sólo de Canaco, sino de varias, y sobre ello generan modelos de extorsión”, subrayó.

A nivel estatal, son cerca de 6 mil negocios afectados por alguna modalidad de extorsión o intento del mismo.

Asimismo, en el ramo de la construcción aseguran que en la Sierra Gorda, hombres que dicen pertenecer a organizaciones criminales piden de 50 mil a 200 mil pesos para permitir el desarrollo de obras.

“Te llegan en grupito, piden dinero o te paran la obra; a veces dicen que son Zetas, a veces que son de Santa Rosa, a veces del cuatro letras (CJNG) pero no vas a andar averiguando y mejor das el dinero”, comentó un afectado.

‘Muchos han cerrado, sólo sacan para pagar’
Comerciantes pagan entre 5 a 8 mil pesos mensuales al crimen organizado en esta ciudad por trabajar en un tianguis que aglutina unos 350 puestos.

Primero de manera presencial y después a través de llamadas, mensajes escritos en papel o WhatsApp, los extorsionadores se comunican con sus víctimas para acordar el pago en efectivo.

Aunque su líder José Antonio Yépez Ortiz “El Marro” fue detenido en 2020, el Cártel Santa Rosa de Lima aún tiene el control de este delito en algunas zonas de Celaya.

En total, la organización, que disputa la plaza al Cártel Jalisco Nueva Generación, puede obtener en un tianguis entre un millón 750 mil pesos a 2 millones 800 mil pesos mensuales.

“No hay salida, si no pagas te mueres. Muchos compañeros han cerrado sus negocios porque solamente sacan para pagar las extorsiones”, señaló un comerciante.

El 13 de junio pasado Jeremías Álvaro Luna, líder del “Tianguis de los Lunes”, fue asesinado cuando atendía su local.

En un video difundido, posteriormente, se escucha al agresor adjudicar el crimen al Cártel Jalisco Nueva Generación.

Se presume que Luna era quien cobraba las extorsiones para el Cártel Santa Rosa de Lima.

“Denunciar es difícil por el pánico, desconocemos si hay colusión con autoridades. A veces, como en mi caso, es mejor cerrar y esperar mejores tiempos”, señaló otro comerciante.

Según el Alcalde de Celaya, Javier Mendoza, solamente 3 de cada 100 casos son denunciados.

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